El Banco de Canadá mantuvo su tasa de referencia de referencia en el 2,25% el miércoles, lo que refleja un delicado equilibrio entre una sólida recuperación doméstica y el riesgo creciente de inflación derivado de la volatilidad de los precios del petróleo y las incertidumbres comerciales con los Estados Unidos. La decisión hizo hincapié en las persistentes preocupaciones sobre el conflicto del Medio Oriente y los desafíos que siguen vigentes en el reabrir el Estrecho de Ormuz, lo que ha aumentado los riesgos a la alza respecto a las perspectivas inflacionarias del banco.
La economía de Canadá mostró resiliencia en el segundo trimestre, con un crecimiento acelerado en el consumo, la vivienda, las exportaciones y la inversión empresarial luego de un inicio del año más débil. Sin embargo, el mercado laboral siguió estancado, con una tasa de desempleo que disminuyó ligeramente en julio, pero con un exceso de capacidad que persiste. Los responsables políticos señalaron que, aunque la inflación base, excluida la gasolina, se situó en el 2,2% en julio, la inflación general siguió rondando el 3%, impulsada principalmente por los precios de la gasolina.
La decisión del Banco de Canadá de mantener los tipos en el 2,25%, con el Tasa de Banco en el 2,50% y la Tasa de depósito en el 2,20%, se produjo tras que los encargados de la formulación de políticas evaluaran el equilibrio entre mantener el impulso económico y mitigar las presiones inflacionarias. El aumento de los precios del petróleo y los nuevos aranceles estadounidenses introdujeron una mayor incertidumbre, especialmente para los sectores que dependen intensamente de la energía. En el comunicado del banco se destacaron los riesgos geopolíticos en curso, como el conflicto en el Oriente Medio y las interrupciones del Estrecho de Hormuz, que podrían aumentar aún más la tensión en las cadenas de suministro y las expectativas de inflación.
El panorama sigue siendo objeto de estrecho seguimiento, y es probable que el Banco de Canadá supervise los datos de inflación, en particular la inflación relacionada con la gasolina, y el impacto de las políticas comerciales en la actividad económica doméstica. Los participantes del mercado también observarán cualquier señal sobre si el banco ajustará las tasas en los próximos meses, dado el equívoco de señales provenientes de una economía que se está fortaleciendo y de presiones inflacionistas.













