Las ventas de nuevas casas unifamiliares en los Estados Unidos decrecieron un 10,5 % en julio, informó el martes la Oficina del Censo del Departamento de Comercio. La tasa anualizada ajustada por estacionalidad disminuyó a 607.000 unidades, el nivel más bajo desde enero, y se situó por debajo de las expectativas de los economistas de 620.000 unidades.
El descenso mensual sigue una caída del 6,3% con respecto a julio de 2023, lo que pone de manifiesto la disminución de la demanda en el mercado de la vivienda. El precio medio de una casa nueva cayó a 393.800 dólares en julio, el nivel más bajo en cuatro años, y se redujo un 0,9% respecto al año anterior.
Las intenciones de los consumidores para comprar viviendas también se suavizaron, ya que solo el 5,2% de los estadounidenses tienen previsto comprarlas en los próximos seis meses, según la encuesta separada realizada por el Conference Board. Esta participación descendió desde el 6,5% de junio, lo que representa la mayor caída en más de cinco años. El Conference Board citó la preocupación por el mercado laboral y la inflación como factores clave que pesan sobre la confianza de los consumidores, que cayó hasta un mínimo de siete meses.












