El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva el martes que ordena una revisión integral de la infraestructura de construcción naval de EE. UU. y el establecimiento de un nuevo astillero, según un comunicado de la Casa Blanca.
La directiva exige la modernización de los astilleros existentes y el desarrollo de una nueva instalación para reforzar la capacidad operativa a largo plazo de la Armada. El movimiento se enmarca en los esfuerzos por fortalecer la defensa nacional y reducir la dependencia de capacidades de construcción naval extranjeras.
La orden ejecutiva no especifica un plazo ni una asignación de fondos para el nuevo astillero, aunque insta a revisar los procesos actuales de construcción naval para identificar ineficiencias. La solicitud presupuestaria de la Armada para el ejercicio fiscal 2025, presentada a principios de año, incluía $1.2 billion para programas de construcción naval, aunque podrían requerirse fondos adicionales para una infraestructura ampliada.
Analistas del sector señalaron que la orden se alinea con prioridades de defensa más amplias para acelerar la expansión de la flota ante el aumento de las tensiones geopolíticas. El sector naval estadounidense ha enfrentado desafíos que incluyen escasez de mano de obra y restricciones en la cadena de suministro, los cuales la administración busca abordar mediante la revisión.
La acción ejecutiva se produce tras recientes debates congresionales sobre gasto en defensa, con legisladores que enfatizan la necesidad de una base industrial resiliente que respalde las operaciones navales. La Armada opera actualmente ocho astilleros principales, y la última instalación de construcción nueva se estableció en la década de 1970.












