El índice IBEX 35 disminuyó un 0,05% el martes, cerrando a 11.200,12 puntos después de una sesión marcada por operaciones cautelosas. El índice, que sigue el desempeño de las 35 acciones más líquidas y capitalizadas en la Bolsa de Madrid, siguió a las cotizaciones europeas en general más bajas debido a la falta de nuevos catalizadores macroeconómicos.
Los datos económicos regionales publicados más temprano en el día mostraron que la producción industrial de España contrajo un 0,3% anual en febrero, por debajo de las expectativas de un 0,2% de expansión. La caída, atribuida a un menor output de manufactura, pesó en el sentimiento de los inversores. Sin embargo, el impacto se atenuó gracias a un modesto rebote en la actividad del sector servicios, que aumentó un 0,1% mensual.
La performance sectorial fue mixta, con acciones de servicios públicos y telecomunicaciones liderando las caídas, mientras que las de finanzas y artículos de consumo proporcionaron un apoyo marginal. Banco Santander y Inditex fueron entre los principales dragas, cada uno cayendo más de un 0,7%, mientras que Iberdrola y Repsol vieron ganancias modestas de alrededor de un 0,3%.
Los volúmenes de comercio estuvieron por debajo del promedio de 30 días, reflejando una participación del mercado apagada. El euro se mantuvo estable frente al dólar, comerciando a $1,0850, mientras que los inversores esperaban señales adicionales de la reunión de política de la BCE programada para el jueves.
La caída modesta del IBEX 35 reflejó a las cotizaciones europeas en general, con el Euro Stoxx 50 y el DAX alemán también terminando más bajos por márgenes similares. Los analistas atribuyeron la falta de momentum directivo a una actitud de espera y ver antes de los informes de ganancias programados para esta semana, incluidos los de las principales bancos españoles y empresas de energía.













