El S&P 500 subió hasta un récord de 7.799 el miércoles, prolongando su avance al tiempo que los últimos datos de inflación apuntaban a una moderación de las presiones de precios en la economía estadounidense.
El índice de referencia avanzó un 0,4 % para cerrar en su máximo histórico, impulsado por ganancias generalizadas en sectores como tecnología y consumo discrecional. El movimiento se produjo tras un informe del Bureau of Labor Statistics que mostraba que el Índice de Precios al Consumo (IPC) subió un 3,4 % interanual en abril, por debajo de lo esperado y en su ritmo más lento desde principios de 2021. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, también se relajó hasta el 3,6 %, desde el 3,8 % de marzo.
Pese al impulso alcista del mercado, el sentimiento inversor siguió siendo cauto. Los analistas señalaron que, aunque los datos de inflación resultaban alentadores, las preocupaciones por el crecimiento salarial persistente y posibles cambios en la política de la Reserva Federal limitaban el optimismo. "El dato de inflación es alentador, pero el camino de la Fed sigue siendo incierto", declaró un estratega de una gran gestora de activos. "Los mercados están descontando recortes de tipos más adelante este año, pero persisten riesgos de un escenario de tipos más altos por más tiempo".
La subida estuvo liderada por las grandes compañías, con el Nasdaq Composite, de fuerte componente tecnológico, ganando un 0,6 %, y el Dow Jones Industrial Average avanzando un 0,3 %. Los sectores energético y de servicios públicos quedaron rezagados, ya que los precios del petróleo cayeron por toma de beneficios tras sus recientes ganancias. La rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años se mantuvo estable cerca del 4,5 %, reflejando un equilibrio entre las expectativas de crecimiento y de política monetaria.
Los operadores atribuyeron parte del rally a la cobertura de posiciones cortas tras una reciente corrección, aunque el volumen de negociación se mantuvo por debajo de la media. El Índice de Volatilidad Cboe, una medida de la ansiedad del mercado, subió ligeramente, lo que indica que algunos inversores están cubriendo posibles episodios de volatilidad en el futuro.
El cierre récord del S&P 500 subraya la resiliencia de los valores estadounidenses pese a los vientos en contra macroeconómicos, aunque las señales mixtas en inflación y expectativas de política monetaria apuntan a un panorama cercano prudente.












