Esta semana, los rendimientos globales de los bonos registraron un fuerte ascenso, llevando el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años a su nivel más alto desde 2007. Los inversores están reajustando sus expectativas sobre los tipos de interés, tras una breve estabilización impulsada por el Tesoro de EE.UU., que duplicó las recompras de deuda a largo plazo, lo que refleja la sensibilidad del mercado a las señales de los bancos centrales antes de eventos clave.
Nvidia publicará sus resultados del segundo trimestre el 26 de agosto, y el dato podría influir en el sentimiento general hacia las acciones de infraestructura de IA. El desempeño de la compañía será observado como un termómetro del ecosistema de IA en su conjunto, que incluye a fabricantes de chips y plataformas de financiación de centros de datos. Un reciente acuerdo entre Nvidia y seis grandes instituciones financieras prevé más de 500.000 millones de dólares en financiación para infraestructura de IA, reforzando el papel clave del sector en el actual repunte bursátil.
El índice de semiconductores de Filadelfia, un referente para las acciones del sector, cayó más de un 5% esta semana, reflejando una creciente inquietud por las valoraciones, pese a los avances impulsados por la IA. El S&P 500 sigue aproximadamente un 2% por debajo de su máximo histórico, mientras los inversores analizan las señales de los responsables políticos para anticipar los próximos movimientos de la Reserva Federal.
El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, quien asumió el cargo en mayo, pronunciará un discurso en el simposio de Jackson Hole entre el 27 y el 29 de agosto. Su primera intervención en el evento desde que asumió el liderazgo ha elevado las expectativas sobre posibles aclaraciones respecto a la trayectoria de la política monetaria. Las probabilidades implícitas en los mercados apuntan a un 35% de probabilidad de una subida de tipos en septiembre y un 66% para diciembre, lo que refleja la incertidumbre sobre los próximos pasos del banco central.
Los analistas señalan que Warsh ha evitado ofrecer orientaciones prospectivas tradicionales, lo que sugiere un enfoque basado en los datos que podría generar tanto confianza como incertidumbre en los mercados. David Wagner, director de renta variable en Aptus Capital Advisors, destacó que las disidencias recientes de la Fed en decisiones sobre tipos de interés subrayan su independencia, lo que podría reforzar la confianza en su marco de política monetaria.
Erik Kratz, director de inversiones de Arena Private Wealth, hizo hincapié en la dependencia del mercado del trade de la IA, señalando que los resultados de Nvidia tendrán implicaciones en múltiples sectores. Will Sterling, director de inversiones de TritonPoint Wealth, advirtió sobre el "riesgo de cinta", sugiriendo que las declaraciones de Warsh podrían reforzar una postura paciente y basada en datos, sin ofrecer claridad inmediata.
Los inversores también tendrán en cuenta próximos datos económicos, como el gasto en consumo personal de julio —el indicador de inflación preferido por la Fed— y un informe sobre el crecimiento económico de EE.UU., para evaluar la sostenibilidad del repunte bursátil en un contexto de rendimientos al alza y expectativas cambiantes sobre la política monetaria.













