La regulación de la UE sobre los mercados de activos criptográficos, conocida como MiCA, ha alterado fundamentalmente el panorama criptográfico europeo desde su implementación. Los analistas señalan que, aunque el marco tiene como objetivo standardizar las reglas en todo el bloque, su impacto ha sido desigual, ya que algunos mercados se han adaptado más fácilmente que otros.
El otrora ambicioso sector criptográfico de Polonia ahora enfrenta desafíos en el nuevo entorno regulatorio, lo que ha provocado reflexiones sobre las aspiraciones económicas más amplias del país en materia de activos digitales.













