El jueves, Solana redujo su tiempo objetivo de slot de 300 milisegundos a 250 milisegundos, un aceleración de casi un 17% que acelera el reloj de la red sin aumentar la capacidad total de transacciones.
Según el cambio, Solana apuntará a cuatro ranuras por segundo, en comparación con las aproximadamente 3,3 anteriores. Cada validador permanecerá líder por cuatro ranuras consecutivas, pero el periodo de control se reducirá de 1,2 segundos a un segundo, lo que permitirá que el siguiente validador asuma la autoridad de ordenación de transacciones más rápidamente.
El cambio está diseñado para dar a las carpetas, intercambios y aplicaciones de trading una visión más actualizada de la red. Las actualizaciones más rápidas pueden estrechar el intervalo de tiempo en el que los precios de mercado fluctúan entre que un usuario firma un intercambio y la transacción llega a la cadena, lo que puede reducir los intercambios fallidos y el desplazamiento de precios, especialmente en los mercados impulsados por oráculos y los fabricantes de mercado automatizados.
Sin embargo, el aumento de velocidad no se traduce en un mayor rendimiento bruto. En SIMD-0525, la cantidad de cálculo y datos permitidos dentro de cada ranura se reduce en la misma proporción que la duración de la ranura. Más ranuras llegan cada segundo, pero cada una lleva menos trabajo, lo que deja el límite de procesamiento del reloj de pared de la red prácticamente sin cambios.
La actualización también reduce la duración de la época. Dado que una época permanece fijada en 432.000 bloques, la duración prevista cae de aproximadamente 36 horas a unos 30 horas. Se ha propuesto una reducción adicional a 200 milisegundos, lo que produciría cinco bloques por segundo y ampliaría las épocas hasta aproximadamente 24 horas, pero aún no se ha fijado una fecha para el lanzamiento de la mainnet.
La infraestructura tendrá que afrontar más bloques individuales para su extracción y almacenamiento, y las aplicaciones que estiman el tiempo multiplicando los números de slots por una duración codificada de forma rígida pueden ceder. Los hash de bloques también expirarán antes en tiempo real, lo que dejará menos espacio para la firma fuera de línea, las aprobaciones retrasadas y otros flujos que dependen de la acción al ritmo humano.
El objetivo de 250 milisegundos es el tercer paso de un despliegue en curso que ha llevado gradualmente a Solana desde intervalos de 400 milisegundos hasta 350 y 300. Los desarrolladores han dicho que la red avanzará hacia los 200 milisegundos únicamente si las tasas de saltos de bloques siguen siendo aceptables después de esta etapa.












