La empresa biofarmacéutica sueca Mendus informó de una pérdida neta en el segundo trimestre de 21,38 millones de coronas suecas, frente a los 31,2 millones del mismo período del año anterior, ya que su terapia contra el cáncer de sangre Vididencel avanza a través de ensayos clínicos.
La compañía, que desarrolla tratamientos para los cánceres de sangre mieloides, incluida la leucemia mieloide aguda y crónica, registró una pérdida ajustada por acción de 0,34 coroas suecas durante el periodo de tres meses. Los ingresos se mantuvieron en cero durante el trimestre, lo que refleja la fase precomercial de su pipeline.
Mendus redujo su pérdida operativa a 20,50 millones de coronas suecas, frente a los 29,8 millones del mismo trimestre del año anterior. La compañía atribuyó el mejor rendimiento financiero a una gestión disciplinada de los costes, en medio del avance de los programas clínicos.
Vididencel, el activo principal de Mendus dirigido a la leucemia mieloide crónica y aguda, sigue siendo el foco principal de la estrategia de desarrollo de la compañía. La compañía ha establecido un Comité Consultivo Clínico formado por expertos internacionales para guiar sus esfuerzos de desarrollo clínico.
Como parte de un movimiento estratégico para ampliar sus capacidades de investigación, Mendus ha establecido una colaboración con el Instituto de Sanidad y Investigación Médica de Australia Meridional con el objetivo de prepararse para un nuevo ensayo clínico de leucemia mieloide crónica. Esta asociación tiene como objetivo acelerar el inicio del ensayo VITAL-TFR2, que se debería iniciar en el segundo semestre de 2026.
Se anticipan catalizadores clínicos para Vididencel durante todo 2026, incluyendo una primera lectura del estudio VITAL-CML en leucemia mieloide crónica, previsto para el segundo semestre del año. Se esperan otros ensayos y actualizaciones de datos que aportarán un impulso adicional al programa, ya que Mendus avanza su cartera hacia posibles presentaciones ante los reguladores.












