El Banco Central Europeo ha manifestado que el euro digital se diseñará de manera que se garantice el mayor nivel de privacidad para los usuarios. Los funcionarios del banco central han destacado que el Eurosistema sería estructuralmente incapaz de vincular a las personas con sus transacciones.
Grupos de la sociedad civil han expresado su escepticismo acerca de estas afirmaciones, planteando preocupaciones sobre los posibles riesgos de vigilancia asociados con la moneda digital.













