Un ex empleado del banco alemán Deutsche Bank se declaró culpable el martes de apropiarse de más de 600 000 euros de las cuentas de clientes ricos, según consta en el proceso ante el Tribunal Regional de Frankfurt.
El acusado, que trabajó en el banco desde 2008 y últimamente ocupaba el cargo de director de la sucursal, admitió 21 operaciones no autorizadas. En una declaración leída por su abogado, Constantin Schmid, reconoció haber abusado de la confianza que sus compañeros depositaban en él. "Mis compañeros confiaron en mí y yo aproveché desvergonzadamente esa confianza. La culpa recae únicamente en mí", se afirma en la declaración.
La conducta indebida consistió en la transferencia de fondos a una cuenta de corretaje, donde la mayor parte de los dólares se perdió en operaciones especulativas. El ex empleado citó como motivo el aumento de los gastos familiares, afirmando que tenía la intención de reembolsar el dinero. Deutsche Bank denunció el incidente el año pasado en su sede de Frankfurt.
El banco confirmó que todos los clientes afectados han quedado plenamente indemnizados. A raíz de este suceso, Deutsche Bank cesó al empleado de forma inmediata y anunció otras mejoras en sus mecanismos de control interno para prevenir brechas similares.













