El Ministerio de Exteriores de China dijo el martes que tomará todas las medidas necesarias para proteger sus relaciones económicas y comerciales con Irán luego del anuncio de Estados Unidos de aplicar sanciones contra decenas de entidades chinas y de amenazar con aplicar penas a una importante institución financiera por sus tratos con Teherán.
El portavoz Lin Jian declaró que la relación de China con Irán no debe verse interrumpida ni debilitada, haciendo hincapié en que la cooperación bilateral sigue siendo una prioridad. Las medidas de Estados Unidos, sacadas a la luz como parte de la campaña más amplia de presión económica del presidente Donald Trump contra Irán, apuntan a entidades acusadas de facilitar transacciones o transferencias relacionadas con el sector petrolero y las cadenas de suministros militares de Teherán.
China sigue siendo el mayor importador de petróleo de Irán, proporcionando un vital sustrato económico a la República Islámica. En las últimas semanas, Estados Unidos ha intensificado su postura en la región, reubicando su único portaaviones con sede en Asia en Medio Oriente y cancelando un ejercicio militar previsto con Corea del Sur debido a la escasez de personal vinculada a los despliegues cerca de Irán.
La escalada se produce antes de la cumbre prevista para el 24 de septiembre en Washington entre el Presidente chino, Xi Jinping, y Trump, orientada a mantener una frágil tregua comercial entre las dos mayores economías del mundo. Los analistas sugieren que Pekín puede buscar mitigar los riesgos reduciendo las compras de petróleo iraní, restringiendo los pagos a través de bancos chinos o reforzando los controles sobre componentes de doble uso que podrían apoyar los programas de armas iraníes.
El antiguo asesor de política en el Medio Oriente de los EE. UU., Jesse Marks, señaló que, aunque China busca evitar un conflicto más amplio, tiene poco incentivo para ayudar a Washington a poner fin a las tensiones sin recibir concesiones tangibles a cambio.













