Un balón histórico utilizado en el infame partido de cuartos de final del Mundial de 1986 entre Argentina e Inglaterra, de Diego Maradona, se vendió por 3,35 millones de dólares en una subasta el martes, por debajo de las expectativas previas a la venta.
La pelota Adidas Azteca, que Maradona introdujo controversialmente en la red con la mano en el minuto 51, el llamado gol «Manos de Dios», fue adquirida por un comprador aún no identificado en Heritage Auctions en Estados Unidos. Los estimados oscilaban entre 10 millones de dólares, mientras que la cifra de salida se fijó en 2,5 millones de dólares. El precio de venta de la pelota, de 3,35 millones de dólares, supone una disminución con respecto a los 4,39 millones pagados por una pelota de béisbol utilizada por Shohei Ohtani en 2023, que actualmente ostenta el récord de objetos de recuerdo deportivos más caras jamás subastados.
El partido, jugado en el Estadio Azteca de Ciudad de México el 22 de junio de 1986, tenía un peso político significativo debido a la Guerra de las Malvinas de 1982 entre Argentina y el Reino Unido. Maradona describió más tarde el gol como una venganza simbólica, afirmando que sentía «como si hubiésemos recuperado un pedazo de las Malvinas». Añadió que el engaño involucrado hizo que el momento fuera «aún más hermoso».
La bola había sido conservada durante décadas por el árbitro tunecino Ali Bin Nasser, quien impartió justicia en ese partido, hasta que fue llevada a subasta por primera vez en 2022. En aquella venta, se logró un precio de 2,37 millones de dólares. Por el contrario, la camiseta que Maradona lució durante el partido –un artículo que combina los momentos de ‘La Mano de Dios’ y ‘El Gol del Siglo’– alcanzó un récord de 9,3 millones de dólares en Sotheby’s en 2024, superando todas las predicciones.
A pesar de su importancia histórica, como probablemente el balón más famoso de la historia del fútbol, el precio de 3,35 millones de dólares no alcanzó para superar el récord actual de objetos de memorabilia deportiva, lo que pone de manifiesto la volatilidad de los mercados de coleccionismo de gama alta.












