Blaize anunció un aumento del 22% interanual en sus ingresos del segundo trimestre, que alcanzaron los 185 millones de dólares, superando las estimaciones de los analistas. Sin embargo, la compañía redujo su pronóstico de ingresos para 2026 ante los vientos en contra de la economía global.
La empresa, especializada en soluciones de infraestructura para inteligencia artificial, atribuyó el ajuste en sus previsiones a una demanda más débil de lo esperado en mercados clave de empresas. Blaize ahora espera que sus ingresos en 2026 alcancen los 850 millones de dólares, frente a los 950 millones de dólares que había proyectado anteriormente. El consejero delegado, Mark Thompson, explicó este cambio por "la persistente incertidumbre macroeconómica" y "una adopción más lenta de lo previsto de cargas de trabajo de IA en despliegues a gran escala".
En el trimestre, Blaize registró un beneficio neto de 22 millones de dólares, un 15% más que en el mismo periodo del año anterior, impulsado por unos márgenes más altos en software y servicios. Los gastos de explotación aumentaron un 18% de forma secuencial, reflejando inversiones en I+D y expansión comercial.
Los analistas de Jefferies mantuvieron una recomendación de "mantener" para las acciones de Blaize, a pesar del buen desempeño trimestral, citando la revisión a la baja de las previsiones de ingresos como un lastre a corto plazo. Las acciones cayeron un 4% en las operaciones después del horario de mercado tras el anuncio.
Blaize prevé que sus ingresos en el tercer trimestre oscilen entre 190 y 200 millones de dólares, con unos beneficios ajustados por acción estimados entre 0,45 y 0,50 dólares. La compañía tiene previsto celebrar una conferencia con inversores para analizar en detalle la nueva perspectiva.













