Workhorse Group Inc. anunció que sus ingresos en el segundo trimestre de 2026 quedaron por debajo de lo estimado por los analistas, lo que provocó una caída en su cotización.
La compañía, especializada en vehículos eléctricos, reportó unos ingresos de 12,4 millones de dólares en el período, por debajo de los 15,2 millones de dólares previstos en promedio por los analistas encuestados por Reuters. La empresa achacó el resultado a retrasos en las entregas de vehículos y a una demanda más débil en sus segmentos de camiones y furgonetas eléctricas comerciales.
Las acciones de Workhorse cayeron un 8,3% hasta los 2,15 dólares en las operaciones después del horario de mercado tras la publicación de los resultados. La caída se enmarca en un retroceso más amplio del sector de vehículos eléctricos, que ha sufrido presiones por el aumento de los tipos de interés y una competencia más intensa.
El consejero delegado, Ben Boockvar, reconoció los desafíos en la escalabilidad de la producción y en la captación de pedidos. "Estamos priorizando la eficiencia operativa y trabajando estrechamente con nuestros socios para alinear la oferta con la demanda", declaró en un comunicado. La compañía mantuvo su guía de ingresos para todo el año 2026 entre 60 y 70 millones de dólares, aunque no ofreció una actualización para el tercer trimestre.
Los analistas de Stifel redujeron su precio objetivo para Workhorse de 4,00 a 3,50 dólares, citando riesgos en la ejecución y presiones en los márgenes. La firma mantuvo su recomendación de "mantener" para la acción, reflejando la incertidumbre sobre la capacidad de la empresa para cumplir sus objetivos de producción a corto plazo.
Workhorse, que salió a bolsa en 2018 mediante una fusión con una SPAC, ha tenido dificultades para consolidarse en el mercado de vehículos eléctricos comerciales. Su producto estrella, la furgoneta de reparto eléctrica C-Series, ha sufrido retrasos en su certificación y en la adopción por parte de los clientes. Además, la compañía ha enfrentado restricciones de liquidez, reportando un saldo de caja de 45,2 millones de dólares a 30 de junio, frente a los 51,8 millones registrados a finales del primer trimestre.
El sector de vehículos eléctricos en su conjunto ha enfrentado vientos en contra este año, con el encarecimiento del crédito y la incertidumbre económica lastrando el gasto de consumidores y empresas. Los resultados de Workhorse ponen de manifiesto los retos a los que se enfrentan los fabricantes más pequeños de vehículos eléctricos al competir con actores consolidados y lidiar con disrupciones en la cadena de suministro.
Workhorse tiene previsto celebrar una conferencia para analizar su desempeño financiero y ofrecer actualizaciones operativas.












