Los gastos generales de Volkswagen están por encima del 30% de los de los fabricantes automovilísticos comparables, dijo el director ejecutivo Oliver Blume en un memorándum interno al que tuvo acceso Reuters. Los márgenes de ganancia actuales, de menos del 4 %, son insuficientes para financiar inversiones a largo plazo en nuevas tecnologías y instalaciones, agregó.
La compañía se está preparando para una reestructuración que podría suponer hasta 50.000 despidos adicionales a nivel mundial, según indicó Blume. Esa cifra sirve como referencia para determinar la escala de las medidas necesarias, en lugar de constituir un objetivo fijo, continuó. El consejo de supervisión de Volkswagen está previsto que se reúna el 4 de septiembre para continuar las deliberaciones sobre el plan de reorientación.
Blume describió la situación como «más que crítica», reconociendo que los márgenes actuales son sólidos en comparación con el mercado general, pero insuficientes para las necesidades estratégicas de Volkswagen. La compañía ya había anunciado sus planes para reducir la gama de modelos y la capacidad de fabricación, que se hizo público en julio.
Se prevé que las cuatro plantas alemanas (Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm) no alcanzarán una utilización de la capacidad competitiva en la década de 2030, aunque aún no se han tomado decisiones sobre posibles cierres. Blume hizo hincapié en que la compañía sigue abierta a todas las opciones a medida que avanza el diálogo.
El enfriamiento de las ganancias en China y Estados Unidos, la intensificación de la competencia en Europa y los aranceles punitivos sobre las importaciones han agravado los desafíos de Volkswagen. La estructura de costes y la posición en el mercado de la empresa siguen siendo objeto de escrutinio mientras intenta alinearse con los parámetros de referencia del sector.












