Vesta anunció que ha reembolsado 105 millones de dólares de la deuda pendiente antes de las fechas de vencimiento programadas. El pago incluyó 60 millones de dólares en bonos de primer nivel Serie B al 5,31% que vencían el 22 de septiembre de 2027, originalmente emitidos bajo un acuerdo de compra de bonos por 125 millones de dólares, fechado el 22 de septiembre de 2017. También cubrió 45 millones de dólares en préstamos de la Tronca B al 5,85% con vencimiento el 31 de mayo de 2028, derivados de un acuerdo de préstamo a plazo por 90 millones de dólares, fechado el 31 de mayo de 2018.
Al resolver la deuda, Vesta pagó todos los intereses acumulados y pendientes de pago, así como cualquier cantidad correspondiente a la ampliación, y los acuerdos relacionados han sido rescindidos. La prejubilación simplifica la estructura de capital de la empresa y elimina los acuerdos y los requisitos de presentación de informes vinculados a estos instrumentos.
Esta medida se ajusta a las recientes revisiones de la calificación crediticia a BBB realizadas por S&P Global Ratings y Fitch Ratings. Al 30 de junio de 2026, la cartera de Vesta incluía 232 propiedades industriales distribuidas en 16 estados mexicanos, con un total de 43,3 millones de pies cuadrados de espacio arrendable.
Juan Sottil, director financiero de Vesta, explicó que la amortización de los financiamentos antes de su vencimiento refleja el enfoque disciplinado de la empresa en la gestión del balance y la asignación de capital.












