Las solicitudes iniciales de subsidios por desempleo en Estados Unidos disminuyeron en 6.000 unidades, a 206.000, durante la semana que finalizó el 11 de mayo, informó el jueves el Departamento del Trabajo. Esta cifra se situó por debajo de la estimación mediana de 210.000 de los economistas, lo que indica la persistencia de la resiliencia del mercado laboral.
El promedio móvil de cuatro semanas de solicitudes, que suaviza la volatilidad, aumentó en 2.250 hasta 215.000, lo que indica un ligero aumento de las tendencias subyacentes. A pesar de la disminución semanal, el mercado laboral en general sigue siendo tenso con respecto a los estándares históricos, con las solicitudes cerca de mínimos multianuales.
Los últimos datos siguen a un informe de empleo de Estados Unidos en abril que resultó más débil de lo previsto, ya que mostró que los empleos no agrícolas crecieron en 175.000, menos de los 240.000 previstos. La tasa de desempleo se mantuvo en el 3,9%, mientras que los salarios medios por hora aumentaron un 0,2% respecto al mes anterior.
Las cifras de empleo son objeto de estrecho seguimiento por parte de la Reserva Federal, en el marco de su doble mandato de evaluar tanto la estabilidad de precios como las condiciones del mercado laboral. El banco central mantuvo sin cambios su tasa de fondos federales de referencia en su reunión de mayo, y los responsables políticos citaron la incertidumbre sobre los avances de la inflación. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, no ofreció orientaciones explícitas sobre la futura trayectoria de las tasas, aunque los precios del mercado sugieren la posibilidad de un aumento hacia finales de año.
La solidez del mercado laboral contrasta con los recientes indicios de enfriamiento en otros indicadores económicos, lo que mantiene un equilibrio muy delicado para las perspectivas de la política monetaria.













