El Gobierno de China tomará medidas fiscales adicionales para apoyar una economía en ralentí, declaró el viernes el viceministro de Finanzas, Liao Min. Hablando con los periodistas, Liao insistió en la necesidad de optimizar el gasto público centrándose más en las inversiones que beneficien a los hogares y fomenten el consumo interno.
Los gastos estatales se dirigirán hacia la aceleración de los proyectos de infraestructura previstos en el presupuesto para el resto del año, en lugar de introducir grandes nuevos paquetes de estímulo, agregó. Liao también subrayó la importancia de evitar la aparición de una nueva deuda oculta del gobierno local, describiendo este asunto como una cuestión de «disciplina férrea».
Este anuncio se produce después de la reunión del Politburó que se celebró en julio, en la que los dirigentes chinos se comprometieron a estabilizar el crecimiento. A principios de este mes, el Banco Popular de China (PBOC) reiteró su compromiso de mantener una política monetaria adecuadamente expansionista e indicó que tomaría medidas efectivas si fuera necesario. El banco central no dejó claro que hiciera reducciones de tipos de interés.
Los comentarios de Liao subrayan el enfoque cauteloso de Beijing en cuanto a la estabilización económica, equilibrando el apoyo fiscal dirigido con la gestión de la deuda y las reformas estructurales.













