La Casa Blanca anunció el 21 de agosto de 2026 una relajación temporal de las cuotas de importación de carne molida estadounidense durante un período de 90 días, con el objetivo de reducir los costes de la compra de alimentos para los consumidores en medio de la elevada inflación de los precios de los alimentos.
En virtud de esta medida, se pueden importar hasta 300.000 toneladas métricas de carne molida sin activar los cuotas arancelarias existentes. Los importadores se han comprometido a vender la carne con un descuento del 25 % respecto a los precios vigentes del mercado, según una declaración atribuida al presidente Donald Trump.
La política se enmarca como una respuesta al aumento de los precios para los consumidores, y Trump afirmó en una publicación en redes sociales que esta medida ayudaría a "bajar los precios" al mismo tiempo que permitiera a los productores nacionales de carne de vacuno "tener espacio para volver a crecer". La administración no especificó los países de origen de la carne importada ni identificó las entidades que aceptaban el descuento de precios.
Los representantes de la Casa Blanca no respondieron inmediatamente a las solicitudes de más detalles sobre la implementación, los criterios de elegibilidad o el alcance de los proveedores afectados.












