El capital atrapado por ciclos de liquidación obsoletos, más que por una escasez de fondos, es el principal impulsor de los desajustes del mercado, según Jenna Wright, directora de investigación de LMAX Group.
En su último comentario de Crypto Long & Short, Wright sostiene que los sistemas financieros tradicionales a menudo fallan en ajustarse a la velocidad a la que se repricen los riesgos en los mercados modernos. Los retrasos en la liquidación, argumenta, dejan al capital inactivo mientras la volatilidad se acelera, lo que agravia las restricciones de liquidez durante períodos de estrés.
Wright destaca el papel de las estables y la tokenización de activos como soluciones emergentes a esta desventaja. Estos instrumentos, sugiere, funcionan como infraestructura crítica, permitiendo que el capital fluya tan rápido como los riesgos que subyacen. Al reducir los tiempos de liquidación y mejorar la accesibilidad, los activos tokenizados y las estables podrían mitigar las fricciones que contribuyen a los desajustes del mercado.
La argumentación subraya un cambio más amplio en los mercados financieros, donde los instrumentos nativos digitales se ven cada vez más como alternativas a los sistemas legados. La perspectiva de Wright se alinea con el creciente interés institucional en la tokenización, particularmente en áreas como la gestión de colateral y los pagos transfronterizos, donde la velocidad y la eficiencia son primordiales.
Si bien la adopción de las estables y la tokenización se encuentra en sus primeras etapas, el análisis de Wright apunta a su potencial para redefinir la dinámica de la asignación de capital. Si son exitosas, estas innovaciones podrían reducir la brecha entre la repricing de riesgos y la implementación de capital, un desafío persistente en la finanza tradicional.













