El análisis técnico de Investing.com señala que la plata cerró cerca de los 67,34 dólares tras un fuerte rebote desde el mínimo del 1 de septiembre de 63,88 dólares. El gráfico de 15 minutos sitúa el precio por encima de la media del indicador VC PMI diario de 65,15 dólares y del nivel Daily Sell 1 en 66,49 dólares, lo que indica una configuración de impulso a corto plazo alcista, aunque el metal ahora está probando la resistencia de Daily Sell 2 en 67,53 dólares.
El análisis sugiere que un cierre sostenido por encima de 67,53 dólares fortalecería la ruptura y podría exponer la media semanal del PMI de VC en 68,89 dólares, seguida del nivel Weekly Sell 1 en 70,95 dólares. Por el contrario, el no mantener el nivel de 66,49 dólares podría indicar un enfriamiento del momentum y podría provocar un movimiento hacia 65,73 dólares, identificado como el nivel Weekly Buy 1.
Las zonas de apoyo clave identificadas incluyen la compra diaria 1 a 64,11 dólares, la compra semanal 2 a 63,67 dólares y la compra diaria 2 a 62,77 dólares. Un retroceso por debajo de 63,67 dólares mermaría la recuperación y reabriría el grupo de apoyo inferior. El indicador MACD sigue siendo positivo, pero el análisis destaca que la confirmación requiere que sigan firmándose cierres por encima de la resistencia con un volumen en expansión.
El análisis del ciclo pone de manifiesto que el periodo del 1 al 3 de septiembre es una importante ventana de reversión, coherente con la reciente recuperación. Las próximas ventanas de timing a observar son del 7 al 9 de septiembre, del 14 al 16 de septiembre y el 28 de septiembre, que podrían indicar cambios en la tendencia o la volatilidad. El método Square of 9 refuerza los niveles de resistencia rotatoria inmediata de 67,50 $-68,00, con objetivos al alza en 68,90 $ y 70,95 $, mientras que los tendentes de soporte se concentran en 65,15 $, 64,11 $ y 63,67 $ en el lado inferior.
Fundamentalmente, el informe señala que la plata sigue siendo sensible a las expectativas de la Reserva Federal, a los tipos de interés reales, al dólar estadounidense, a la demanda industrial, a los flujos de inversión y al riesgo geopolítico. La fuerte demanda en los sectores de la energía solar, la electrónica y la electrificación apoya el caso a largo plazo, mientras que un dólar más firme o unos rendimientos reales más altos podrían aumentar la volatilidad.
El análisis incluye una cláusula estándar en la que se advierte que el informe tiene carácter exclusivamente didáctico, no se trata de asesoramiento de inversión, y que los contratos de futuros implican un riesgo importante.












