Los analistas de JPMorgan esperan que el Banco Central Europeo suba su tipo de política por tercera vez en la reunión de diciembre, llevando la tasa principal hasta el 2,75%. La firma también prevé un "casi seguro" segundo aumento hasta el 2,5% en la reunión del Consejo de Gobierno programada para la semana que viene.
De acuerdo con la proyección, el nivel del 2,75 % se mantendría sin cambios durante todo el año 2027, y cualquier ciclo de reducción de tipos se pospondría hasta 2028. Aunque los mercados cotizan un cuarto aumento ya a principios de marzo, JPMorgan no lo tiene en cuenta en su caso base.
Los pronósticos reflejan varios factores. Los funcionarios de la BCE han vinculado las decisiones de política monetaria directamente al conflicto en curso en Oriente Medio, señalando que una descongelación suavizaría la reticencia, mientras que la persistencia de las tensiones mantendría la política de endurecimiento. Se espera que los precios del gas natural europeo sigan siendo elevados durante el invierno, lo que reforzaría la visión de un shock en el suministro de energía como un factor netamente restrictivo.
En lo que respecta al crecimiento, la actividad de la zona del euro ha superado las predicciones de JPMorgan previas a la guerra, reduciendo el coste percibido de un endurecimiento adicional. Por el contrario, la inflación subyacente sigue siendo fuerte, impulsada por las presiones de precios relacionadas con la tecnología y por el persistente crecimiento de los salarios, lo que, según el banco, no se aumenará hasta diciembre.
Las estimaciones de la tasa neutra también han cambiado. Anteriormente, el personal del BCE fijaba la tasa neutra cerca del 2 %, pero al menos dos miembros del Consejo de Gobierno han dado a entender que la estimación podría estar avanzando hacia un rango del 2,25 % al 2,5 %. Bajo esta tasa neutra más elevada, un tercer aumento de la tasa de interés implicaría una política solo moderadamente restrictiva.
Las recientes comunicaciones del BCE apoyan una actitud más flexible. El aumento de tipos de junio fue sometido a pruebas de resiliencia con un escenario menos severo, y las minutas de la reunión de julio indican que las medidas futuras podrían no tener que cumplir los mismos criterios estrictos.
Las previsiones de JPMorgan subrayan el equilibrio al que se enfrenta el BCE entre apoyar un crecimiento sólido y establecer las expectativas de inflación en medio de la incertidumbre geopolítica y los elevados costes energéticos.













