Shein, el retailer de moda rápida fundado en China, procederá con una cotización principal en Hong Kong la próxima semana, abandonando los planes iniciales de realizar una salida de bolsa en Londres. La decisión sigue a un prolongado periodo de escrutinio político y regulatorio en el Reino Unido, donde los legisladores y los observadores del mercado habían considerado a la empresa como un posible catalizador del estancado mercado de cotizaciones nacionales.
El alejamiento de la empresa de Londres quedó patente en la comparecencia de su director jurídico europeo ante la comisión selecta de negocios del Parlamento del Reino Unido en enero de 2025. La sesión reveló la resistencia a divulgar detalles operativos, incluida la obtención de proveedores en la cadena de suministro, lo que provocó críticas del presidente de la comisión, Liam Byrne, que describió las respuestas como una burla en toda regla. Los analistas observaron que ese incidente erosionó la confianza en la disposición de Shein a mantener una comunicación transparente con los reguladores e inversores del Reino Unido.
Los obstáculos regulatorios en el Reino Unido se veían exacerbados por las tensiones geopolíticas y comerciales más generales. Shein había enfrentado anteriormente hostilidad en EE. UU., donde los legisladores cuestionaron sus prácticas laborales y la transparencia de su cadena de suministro. Londres, que inicialmente se parecía a una alternativa viable, finalmente resultó menos atractiva a causa de estos desafíos. La Financial Conduct Authority había indicado su apertura a cotizar a empresas con riesgos legales globales, siempre que se proporcionara una divulgación adecuada a los inversores.
La valoración de la empresa también ha disminuido significativamente desde los primeros debates. Durante la roadshow de inversores mundiales en Londres en 2024, se estimaba que el valor de Shein ascendía a 50.000 millones de libras esterlinas, pero la última valoración previa a la salida a bolsa se sitúa en 27.000 millones de dólares (20.000 millones de libras esterlinas). Los analistas atribuyen la reducción a las preocupaciones de los inversores por la dependencia de Shein de las ilegalidades fiscales para los bienes importados de bajo valor, conocidos como exenciones de minimis. Los Estados Unidos ya han restringido estas exenciones en virtud de los aranceles del presidente Trump, mientras que la UE y el Reino Unido planean eliminarlas gradualmente en 2029 y 2029, respectivamente.
El abandono de los planes para Londres refleja un cambio más amplio en la estrategia de Shein, dando prioridad a mercados considerados más adecuados para su modelo de negocio. Esta decisión protege al mercado de cotizaciones del Reino Unido de un posible retroceso reputacional y financiero, ya que la valoración reducida habría disminuido el valor percibido de la cotización si se hubiera realizado en Londres.












