Rusia ha ampliado su arancel del 20 % a las exportaciones de soja hasta finales de agosto de 2028, según Interfax. Esta medida, que originalmente debía expirar a finales de este mes, pretende estabilizar la oferta interna y frenar la volatilidad de los precios en medio del cambio en los mercados agrícolas globales.
El gobierno de Moscú también indicó que está considerando un arancel del 10% sobre las exportaciones de semillas de lino, aunque aún no se ha tomado una decisión definitiva. La extensión se aplica a los envíos que salen de los puertos rusos, reforzando los esfuerzos políticos para dar prioridad a la consumo interno y a la seguridad alimentaria.
Esta decisión responde a la reciente volatilidad de los mercados mundiales de la soja, donde las restricciones a las exportaciones y los factores geopolíticos han contribuido a las fluctuaciones de precios. La medida de Rusia se alinea con políticas comerciales más amplias diseñadas para equilibrar los ingresos de exportación con las necesidades nacionales.













