El crecimiento económico de Perú se ralentizó hasta el 1,75% interanual en junio, según datos publicados el miércoles por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
La expansión quedó por debajo del 2,1% revisado de mayo y del 1,8% estimado en la mediana de un sondeo de Reuters, reflejando una menor demanda interna y un enfriamiento de la demanda externa. El dato de junio supone el ritmo más bajo desde febrero, cuando el PIB avanzó un 1,5%.
El INEI atribuyó el frenazo a caídas en los sectores de construcción, manufactura y comercio, que contrarrestaron los avances en minería y agricultura. La actividad constructora se contrajo un 3,2% interanual, mientras que la producción manufacturera cayó un 1,8%. En cambio, la minería registró un crecimiento del 4,7%, impulsado por la producción de cobre y zinc, y el sector agrícola avanzó un 2,3%.
Las cifras ponen de manifiesto los retos a los que se enfrenta la economía peruana, lastrada en los últimos trimestres por la inestabilidad política, las protestas sociales y el descenso de la inversión. El banco central mantiene desde marzo su tipo de interés de referencia en el 6,25% para contener la inflación, que sigue por encima del rango objetivo del 1%-3%.
Los analistas prevén que el crecimiento se mantenga moderado en la segunda mitad del año, con riesgos a la baja ante la persistencia de la incertidumbre y la debilidad de la demanda global.













