La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, declaró el viernes que una expansión económica sostenida traería de manera natural una inflación moderada y un aumento gradual de los rendimientos de los bonos gubernamentales a largo plazo.
En una publicación en X, Takaichi enmarcó el repunte actual de los precios al consumidor y los rendimientos de los bonos como un indicio de una mayor demanda interna y actividad corporativa. Subrayó que el gobierno impulsaría políticas para garantizar que los salarios crezcan por encima de la inflación, con el objetivo de lograr un aumento del ingreso real mediante la expansión de la inversión doméstica.
La administración también destacó la importancia de mantener la confianza del mercado en la sostenibilidad fiscal de Japón en medio del cambiante panorama macroeconómico. Las declaraciones se produjeron en un contexto de creciente presión de precios y volatilidad en el mercado de bonos, con el rendimiento del bono gubernamental japonés a 10 años alcanzando sus niveles más altos en meses.
Los comentarios de Takaichi se suman a la rueda de prensa del 27 de julio en Tokio, donde esbozó la agenda económica más amplia del gobierno. La primera ministra no especificó objetivos concretos para la inflación ni para el crecimiento salarial, pero reiteró la necesidad de políticas equilibradas que apoyen el crecimiento sin comprometer la disciplina fiscal.













