El gobierno de Irán declaró el sábado que mantendrá su posición de resistencia contra las sanciones impuestas por Estados Unidos y lo que calificó como ‘conspiraciones’ entre Washington e Israel. En un comunicado oficial publicado por la prensa estatal, el Ejecutivo iraní afirmó que la diplomacia y la defensa son ‘complementarias, coordinadas e inseparables’ como instrumentos para proteger los intereses nacionales, la seguridad y la integridad territorial del país.
Este anuncio reforza la estrategia de actuación simultánea en dos frentes: la resistencia económica y la seguridad nacional. El gobierno destacó la necesidad de controlar la inflación, crear empleos, apoyar la producción interna y reducir gradualmente la dependencia del dólar estadounidense en el comercio exterior. Esta declaración ocurre en un contexto de creciente presión internacional sobre el país, incluida las recientes sanciones que pretenden restringir el acceso del Irán a los mercados globales y a tecnologías sensibles.
Las autoridades iraníes no especificaron medidas concretas para implementar las políticas anunciadas, pero reiteraron su compromiso con la soberanía y la autosufficiencia. Esta postura refleja la continuidad de la estrategia seguida por el régimen en los últimos años, que combina negociaciones selectivas con acciones de fortalecimiento militar y desarrollo de sectores estratégicos internos. El Irán también ha intentado ampliar las relaciones comerciales con países como China y Rusia para contornar las restricciones impuestas por el Occidente.












