La economía alemana aumentó un 0,3% en el segundo trimestre, por encima del estimado anterior de un 0,2%, según informó el martes la Oficina Federal de Estadística. La revisión refleja una actividad más fuerte de lo previsto, a pesar de los desafíos estructurales continuos.
El déficit federal se amplió hasta 71,3 mdd en el primer semestre de 2026, impulsado por un aumento en el gasto de defensa, inversiones adicionales en infraestructura y subvenciones financiaras a través de fondos especiales. Los ingresos fiscales se han suavizado en medio de una demanda interna ralentizada, mientras que los fondos de seguridad social también han registrado deficiencias. El sistema de seguro médico se ha estabilizado gracias a tasas de contribuciones más altas, pero los déficits en el seguro de pensiones y de desempleo se han agravado. Las finanzas municipales siguen siendo tensas, aunque los déficits han disminuido ligeramente.
Los mayores gastos en intereses subrayan la tensión fiscal, y los economistas advierten de un aumento de los costes de servicio de la deuda. Jens Boysen-Hogrefe, del Instituto de la Economía Mundial de Kiel (IfW), advirtió de que los déficits sostenidos pueden socavar la calificación crediticia soberana de Alemania si no se recupera el crecimiento o no se aplican medidas de consolidación creíbles. «La combinación de las crecientes demandas de intereses y la presión demográfica crea importantes necesidades de consolidación fiscal a medio y largo plazo», dijo.
Thomas Gitzel, economista jefe de VP Bank, destacó la resiliencia del crecimiento alemán en un contexto de incertidumbre global. "La revisión al alza del PIB es alentadora, especialmente dada la situación geopolítica de riesgos como el conflicto de Irán", señaló. Además, añadió que la expansión se alinea con una tendencia global más amplia impulsada por programas de gasto público y la demanda generada por la IA, a pesar de los precios del petróleo más altos.
Gitzel proyectó un impulso continuado, al citar las carteras de pedidos récord en la fabricación, especialmente en la maquinaria y los equipos, impulsadas por la demanda extranjera y los proyectos de infraestructura relacionados con la IA. "Las empresas industriales alemanas, especialmente en la construcción de maquinaria y plantas, son los principales beneficiarios del auge de la IA, ya que los centros de datos cada vez más confían en la tecnología nacional", explicó. También el gasto público en defensa e infraestructura está aportando apoyo. Sin embargo, advirtió de que los avances siguen siendo desiguales, y que se prevé que el sector del automóvil siga bajo presión.












