El Ministerio de Finanzas de Japón ha solicitado un récord de ¥36,6 billones (230.000 millones de dólares) para hacer frente al gasto del endeudamiento público en el ejercicio fiscal que comienza en abril de 2027, un 17% más que los ¥31,28 billones asignados en el presupuesto inicial del año fiscal actual.
La solicitud incluye 16,6 billones de yenes para pagos de intereses y 20 billones de yenes para reembolsos de deuda, en base a una tasa de interés provisional del 3,8 %, el nivel más alto en casi tres décadas. Según un informe de Bloomberg, el marco presupuestario total superará los 130 billones de yenes por primera vez.
La agenda fiscal de la Primera Ministra Sanae Takaichi, que incluye una estrategia de crecimiento y planes para reducir el impuesto sobre el valor añadido sin establecer los métodos de financiación detallados, ha contribuido al aumento de los costes de endeudamiento y los rendimientos de los bonos. Se esperan mayores presiones de gasto a medida que los ministerios presenten solicitaciones de financiación en los próximos días. Takaichi tiene como objetivo hacer frente a un mayor gasto en el presupuesto inicial en lugar de depender de las asignaciones adicionales, un cambio respecto a la práctica tradicional de Japón, que se basaba en presupuestos complementarios frecuentes.
La solicitud refleja preocupaciones fiscales más amplias en medio de las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente y los desafíos fiscales en otras grandes economías, lo cual ha incrementado el escrutinio del mercado sobre la trayectoria de la deuda de Japón.












