La tasa de inflación de Alemania aumentó al 2,9% interanual en agosto, frente al 2,8% de julio, según datos preliminares publicados por la Oficina Federal de Estadísticas el lunes.
Los precios de la energía subieron un 10,5% interanual, acelerándose desde un aumento del 8,3% en julio, ya que las tensiones geopolíticas en Irán impulsaron los costes del combustible. La inflación núcleo, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, se mantuvo sin variación en el mes, al 2,4%.
La aceleración de la inflación core presentó un superávit del 3,1% respecto a la estimación de los economistas encuestados por Reuters, quienes habían previsto un aumento más pronunciado. Las últimas proyecciones del Gobierno alemán prevén una inflación media del 2,7% este año y del 2,8% en 2027.
Los datos de la inflación en la zona euro se publicarán el martes. Los economistas encuestados por Reuters prevén que los precios al consumo del bloque aumentaron un 3,3% en agosto, en comparación con el 2,9% de julio. Estos datos son consecuencia de informes según los cuales los responsables de política de la Banque Centrale Européenne están dispuestos a elevar los tipos de interés en su reunión de septiembre, con el fin de mitigar las presiones inflacionistas relacionadas con el conflicto de Irán. No obstante, las fuentes citadas por Reuters señalaron una limitada propensión a señalar un ajuste adicional más allá de esa decisión.
La divergencia entre la inflación general y la inflación subyacente pone de manifiesto el persistente impacto de la volatilidad de los precios de la energía sobre la estabilidad de precios más amplia en la zona del euro.













