La economía de la zona euro se expandió un 0,45% intertrimestral durante el segundo trimestre, según la estimación de Barclays, coincidiendo con la lectura preliminar y impulsada principalmente por la demanda externa. La demanda interna continuaba moderada en todo el bloque, con cifras de crecimiento que variaban según el país. El crecimiento del PIB de Francia se revisó a la baja hasta un 0,0% tras una estimación inicial del 0,2%, ya que un repunte de las exportaciones al 2,9% se compensó con las bajas de inventario y la menor inversión. La economía de Alemania creció un 0,3%, desde una estimación previa del 0,2%, apoyada por un aumento del 2,0% en las exportaciones y un aumento del 0,9% en el valor añadido industrial, en particular en químicas y equipos eléctricos.
Los indicadores del sentimiento económico mejoraron en agosto. El Indicador de Sentimiento Económico de la Comisión Europea aumentó 1,3 puntos hasta 98,4, mientras que el Índice del Clima Empresarial de Ifo de Alemania avanzó 2,1 puntos hasta 88,8. Barclays destacó el aumento de la confianza en todos los sectores principales, con la industria registrando las perspectivas más optimistas. Los datos sugieren una estabilización de las expectativas empresariales después de un prolongado período de incertidumbre.
La presión inflacionista sigue siendo preocupante, aunque Barclays rebajó ligeramente su previsión de inflación HICP de la eurozona para los 12 meses hasta el 3,39%, desde el 3,44%. La inflación interanual de Francia aumentó hasta el 2,7% desde el 2,4%, mientras que los precios de los productores subieron un 4,3%. La inflación en España aceleró hasta el 4,5% desde el 3,9%, con una inflación de precios de producción que llegó al 9,2% en julio, impulsada por los elevados costes de electricidad y gas. Barclays advirtió de que la inflación general es probable que aumente considerablemente en agosto.
Los funcionarios del Banco Central Europeo han señalado la necesidad de un endurecimiento adicional. La miembro del Consejo Ejecutivo, Isabel Schnabel, dijo a Bloomberg que las tasas podrían aumentar aún más, citando la persistente presión de los precios relacionados con la energía y la resiliencia de la economía de la eurozona como riesgos al alza para la inflación. Destacó que las interrupciones en las cadenas de suministro relacionadas con el conflicto en Oriente Medio y la mayor contracción del mercado de la energía prolongan las presiones de los precios más allá del petróleo. En los minutos de la reunión del Banco Central Europeo de julio, se señaló que los responsables políticos esperaban en general al menos un aumento de tasas adicional, con algunos favoreciendo medidas ya en esa reunión.
Barclays mantiene su llamamiento a un aumento final de 25 puntos básicos en septiembre, lo que elevaría la tasa de la facilidad de depósito hasta un nivel terminal del 2,5%. Los operadores han previsto con un alto grado de probabilidad esta medida, que refleja el equilibrio entre la estabilización del crecimiento y los riesgos de inflación persistentes.












