Las acciones europeas apenas sufrieron cambios el lunes, mientras los inversores evaluaban los riesgos geopolíticos relacionados con Irán y analizaban las expectativas sobre un endurecimiento de la política del Banco Central Europeo.
El índice paneuropeo STOXX 600 cerró sin cambios a 654,21 puntos, deteniendo la reciente disminución de los niveles máximos históricos alcanzados a principios de mes. El sector de viajes y ocio lideró los ascensos, con un ascenso del 1,7 %, mientras que las acciones de medios de comunicación y productos personales y para el hogar ascendieron un 1,4 % cada una. El petróleo crudo Brent cayó un 1,9 % hasta 90,69 dólares por barril, aliviando algo las preocupaciones sobre la inflación.
Los principales índices europeos mostraban un desempeño mixto. El FTSE 100 de Londres avanzó un 0,35% hasta 10.854,32, mientras que el DAX de Frankfurt bajó un 0,11% hasta 26.106,60. El CAC 40 de París descendió un 0,37% hasta 8.453,01, el FTSE MIB de Milán cayó un 0,24% hasta 52.542,18, y el Ibex 35 de Madrid aumentó un 0,69% hasta 20.098,60. El PSI 20 de Lisboa subió un 0,40% hasta 9.391,96.
Los riesgos geopolíticos continuaron siendo un aspecto fundamental, con los mercados monitoreando las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Los inversores aguardaban detalles sobre las posibles sanciones secundarias dirigidas a los países con vínculos comerciales con Irán, que se esperaba fueran anunciadas por el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent. El jefe del Ejército de Pakistán viajó a Teherán en un intento de mitigar las tensiones.
Los mercados de dinero se han ajustado al planteamiento más restrictivo del BCE, con las expectativas de tipos de depósito subiendo hacia el 3% a finales de 2027. Este cambio refleja la preocupación de que la inestabilidad geopolítica pueda mantener las presiones inflacionistas. Los inversores también han esperado datos económicos clave, entre ellos los de PIB de Alemania y Francia, la encuesta Ifo alemana y los índices de inflación de España, para reevaluar las expectativas de la política.
Chris Beauchamp, analista principal de mercados del Grupo IG, destacó la incertidumbre que rodea las sanciones. Advirtió de que, si la acción estadounidense se percibe como una amenaza directa a la economía de Irán, Teherán puede responder interrumpiendo el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, un escenario que afectaría de manera desproporcionada a los mercados europeos.












