Las expectativas de inflación de los consumidores de la zona del euro se moderaron en julio, según la última Encuesta de Expectativas del Consumidor publicada el pasado viernes por el Banco Central Europeo.
La mediana de la inflación percibida durante los 12 meses anteriores se redujo hasta el 3,5 % desde el 3,6 % alcanzado en junio. Las expectativas de inflación a un año se redujeron hasta el 2,9 % desde el 3,0 %, mientras que las expectativas a tres años decrecieron hasta el 2,7 %, frente al 2,8 % de junio. Las expectativas a cinco años se mantuvieron estable en el 2,4 %, sin cambios respecto a junio.
La incertidumbre que rodeaba las expectativas de inflación a un año de distancia siguió siendo elevada con respecto a los niveles anteriores al conflicto del Medio Oriente. Los hogares de ingresos más bajos siguieron denunciando percepciones e hipótesis de inflación más altas que los grupos de ingresos más altos, mientras que los encuestados más jóvenes continuaron manifestando opiniones sobre la inflación más bajas que las generaciones más mayores.
Las expectativas de crecimiento del ingreso nominal para los próximos 12 meses se moderaron al 1,0 % desde el 1,1 % de junio. El crecimiento nominal percibido del gasto durante el último año se mantuvo en el 5,1 % y el crecimiento esperado del gasto durante el próximo año se mantuvo sin cambios en el 3,6 %. Las expectativas de gasto fueron ligeramente mayores entre los tres quintiles de ingresos más bajos en comparación con los dos superiores.
Las previsiones de crecimiento económico para los próximos 12 meses mejoraron hasta el -1,2% desde el -1,4%, mientras que la tasa de desempleo prevista para 12 meses después se mantuvo en el 11,2%. Los hogares de ingresos bajos proyectaban la mayor tasa de desempleo, del 13,5%, frente al 9,4% de los grupos de ingresos más altos. El sentimiento sobre el mercado laboral mostró señales de debilitamiento, con la probabilidad de encontrar empleo de los encuestados en paro descendiendo al 30,8% en julio, desde el 32,1% de abril, mientras que el riesgo percibido de pérdida de empleo por los encuestados en situación de empleo se elevó al 9,8%, frente al 8,8% anterior.
Las expectativas del mercado de la vivienda se mantuvieron estables, ya que los consumidores prevén un aumento del 3,4 % en los precios de las viviendas durante el próximo año, lo que no ha variado respecto a junio. Las expectativas de las tasas de interés hipotecarias para los próximos 12 meses descendieron al 4,9 % desde el 5,0 %. Las familias de menores ingresos prevén unas tasas más elevadas, del 5,7 %, frente al 4,4 % de los grupos de mayores ingresos.
El acceso al crédito se ha reforzado ligeramente durante el pasado año, aunque las expectativas con respecto a las condiciones crediticias futuras se han debilitado marginalmente. La proporción de los consumidores que solicitaron crédito en los tres últimos meses se elevó al 14,3% desde el 13,4% de abril.
La encuesta, realizada entre el 2 y el 27 de julio, abarca a aproximadamente 19 000 consumidores en 11 países de la zona del euro. La próxima publicación está prevista para el 18 de septiembre de 2026.













