El Banco Popular de China (PBOC) dejó sus tipos de referencia de préstamos sin cambios por 15.º mes consecutivo en agosto, manteniendo el tipo preferencial de préstamo a un año (LPR) en el 3,00 % y el LPR a cinco años en el 3,50 %.
La decisión se produce tras una serie de indicadores económicos más débiles durante julio, incluidos los descensos de la producción industrial y las ventas minoristas, lo que había generado expectativas de que la política financiera se relajara. Los analistas subrayaron que los encargados de las políticas optaron por no aflojar todavía más la política monetaria para evitar agravar la presión sobre los márgenes de ganancias, ya restringidos, de los bancos.
En lugar de reducir las tasas de manera inmediata, se espera que Beijing se apegue a medidas fiscales para apoyar el crecimiento durante el resto del año. Una reunión celebrada en julio por el Politburo indicó planes para acelerar los gastos en proyectos de infraestructura previamente aprobados, aunque desde entonces no se han anunciado nuevos estímulos.
El PBOC reiteró su compromiso de mantener una postura monetaria adecuadamente expansiva y de implementar medidas específicas cuando sea necesario, aunque no indicó ninguna reducción a corto plazo de las tasas de interés. Los analistas de ING describieron la decisión como una oportunidad perdida para apoyar de manera tangible el consumo, afirmando que, aunque aumentar el gasto sigue siendo una prioridad a medio plazo, el impulso a corto plazo para potenciar la demanda ha sido limitado.













