Los mercados europeos cerraron en negativo el martes, con el Euro Stoxx 50 retrocediendo un 0,95% hasta los 6.468,17 puntos, lastrado por el encarecimiento del petróleo y el aumento de las preocupaciones sobre la inflación. La caída reflejó la presión generalizada en el mercado de bonos, donde los rendimientos de los títulos de mayor duración ganaron protagonismo.
El Euro Stoxx 50 lideró las pérdidas entre los principales índices europeos, mientras que el suizo SMI avanzó un 0,13% hasta los 14.320,90 puntos y el británico FTSE 100 subió un 0,07% hasta los 10.728,04 puntos. Las caídas se concentraron en el sector tecnológico, especialmente en valores vinculados a semiconductores y a la inteligencia artificial.
En el Euro Stoxx 50, Infineon encabezó las pérdidas con un descenso del 7,6%, seguido de Siemens Energy, que cayó un 5,2%, y ASML, que retrocedió un 4,9%. En cambio, el sector farmacéutico aportó soporte al mercado, con Bayer y Argenx anotando avances superiores al 1,7%. Argenx mantuvo su reciente tendencia alcista.
Los analistas señalaron como factores clave de la volatilidad la combinación del alza del petróleo, las expectativas inflacionistas y los rendimientos de los bonos. Jürgen Molnar, estratega de mercados de capitales en RoboMarkets, destacó que el repunte del precio del crudo ha reavivado las preocupaciones sobre la inflación, lo que ha llevado a un mayor escrutinio de los bonos a largo plazo. Subrayó la importancia del nivel actual del bono del Tesoro estadounidense a 30 años para los mercados de renta variable.
Jochen Stanzl, analista de mercados de Consorsbank, advirtió de que la volatilidad en los mercados de tipos de interés podría enfriar el optimismo en torno a las inversiones en inteligencia artificial, cada vez más dependientes de financiación apalancada y, por tanto, más sensibles a los costes de financiación.













