El próximo upgrade de Ethereum introduce un cambio que rompe la suposición largamente asumida de un límite de gas fijo de 21,000, utilizado por muchas carteras. Según las nuevas reglas, enviar ether a una dirección nueva costará más que enviar a una dirección existente.
El software diseñado alrededor de una estructura de tarifa uniforme puede calcular mal la cantidad de gas necesaria, lo que genera potenciales fallos de transacción o costos inesperados.












