El denominado « crack » en el mercado de la energía se ha ampliado aún más, reflejando el aumento de los desequilibrios entre los precios del crudo y los de los productos refinados. Los observadores del sector señalan que esta tendencia se ha intensificado en las últimas sesiones.
Aunque los factores exactos que están detrás de la expansión de la diferencia siguen siendo confusos, este desarrollo ha llamado la atención por sus posibles efectos en cadena en los mercados financieros.













