El Banco Central Europeo mantuvo los tipos de interés sin cambios en julio, pero indicó que es probable que vuelva a aumentar en su reunión de septiembre, según los minutos publicados el jueves.
Los responsables de la política de la BCE describieron la decisión de julio como un periodo de pausa temporal en el ciclo de ajuste, en lugar de un final de los aumentos de los tipos de interés. El banco central mantuvo sus tasas de referencia sin cambios en la reunión del 22 y 23 de julio, después de un aumento de 25 puntos básicos en junio, que representó su primer aumento en casi tres años.
Los minutos de la reunión mostraron que los funcionarios detectaron la necesidad de mantener la posibilidad de acción en una situación en la que persistían riesgos de inflación. «Aunque las decisiones continuaron dependiendo de los datos, probablemente resultara necesario un nuevo aumento de los tipos de interés a menos que las perspectivas de la inflación mejoraran significativamente», indicaron los minutos. Los encargados de formular políticas también enfatizaron que la pausa no debe interpretarse como el final del ciclo de endurecimiento monetario.
La inflación se mantuvo elevada cerca del 3% en julio, mientras que los bancos aceleraron el otorgamiento de crédito a la empresa al ritmo más rápido en más de tres años, ya que los préstamos aumentaron un 4,4% respecto al mes anterior. El BCE señaló los riesgos geopolíticos, incluido el impacto de la guerra de Irán, como un posible factor de volatilidad futura en los precios de la energía que podría repercibir en la inflación en general.
La próxima reunión de política monetaria del Banco Central está prevista para los días 9 y 10 de septiembre, cuando los directivos señalaron que estaban dispuestos a elevar la tasa de la facilidad de depósito al 2,50% desde el 2,25%, si las condiciones así lo ameritan. La decisión dependerá de los datos económicos que se conozcan y de las tendencias de la inflación.













