El vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, declaró el martes que se espera que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva firme una ley orientada a fortalecer la industria doméstica de fertilizantes.
La legislación, aprobada por el Senado a principios de este mes, incluye medidas para apoyar la construcción de nuevas plantas de fabricación de fertilizantes y la modernización de instalaciones existentes. Alckmin anunció la sanción durante un congreso del sector en São Paulo, aunque la presidencia no proporcionó confirmación oficial.
La ley establece un requisito nacional de mezclado por fases, que obliga a que los fertilizantes vendidos en Brasil incorporen una proporción mínima de insumos producidos domesticamente. El requisito comenzará en 2% el próximo año y aumentará gradualmente, alcanzando 10% dentro de varios años. Brasil, uno de los mayores importadores mundiales de insumos fertilizantes, ha priorizado reducir la dependencia de suministros extranjeros ante las incertidumbres de las cadenas de suministro globales.
Durante un período de cinco años, el programa asignará hasta 10 mil millones de reales ($1.8 mil millones) en subsidios para apoyar inversiones en nuevas plantas o expansiones de instalaciones existentes. La iniciativa forma parte de esfuerzos más amplios para mejorar la seguridad alimentaria y estabilizar los costos de producción agrícola en el país.












