El ministro de Economía de Brasil dijo el martes que el gobierno enfrenta una fase final desafiante en su agenda de reforma fiscal, ya que legisladores y partes interesadas resisten medidas clave.
Al hablar con periodistas, el ministro destacó la dificultad de obtener aprobación para recortes de gasto y ajustes tributarios destinados a estabilizar las finanzas públicas. Las reformas son críticas para restaurar la confianza de los inversores ante preocupaciones sobre la trayectoria de la deuda brasileña y la sostenibilidad fiscal.
El gobierno ha impulsado medidas que incluyen capas de crecimiento del gasto público y ajustes a las políticas tributarias para reducir el déficit. Sin embargo, legisladores opositores y algunos grupos empresariales han levantado objeciones, citando un posible arrastre económico de los gastos gubernamentales reducidos y los impuestos más altos.
El ministro no especificó cuáles reformas estaban más en riesgo, pero enfatizó la necesidad de un compromiso para evitar mayores desequilibrios fiscales. El déficit fiscal brasileño sigue siendo una preocupación para las agencias de calificación, que han advertido de posibles descensos en la calificación si las reformas se estancan.
Analistas dicen que la capacidad del gobierno para superar los obstáculos legislativos finales determinará si Brasil puede evitar cortes adicionales en la calificación crediticia en los próximos meses.












