BofA Securities ha reiterado su recomendación de compra sobre Nvidia con un precio objetivo de 350 dólares, subrayando que la estrategia de suministro de la compañía es fundamental para atender la creciente demanda de infraestructura de inteligencia artificial.
El panorama de la firma se enmarca mientras las acciones de Nvidia cotizan a 213 dólares, por debajo del objetivo de BofA y de la estimación de valor justo de InvestingPro, que las sitúa en 260 dólares. Los analistas señalan que el múltiplo EV/EBITDA a la vista de Nvidia se ha reducido un 44%, hasta aproximadamente 15 veces, desde el anuncio de la inversión de 100.000 millones de dólares de OpenAI en septiembre de 2025, que incluía un compromiso de escala de computación de 10 gigavatios. Este múltiplo es inferior a la mitad del de AMD, que se sitúa actualmente en torno a 32 veces.
BofA estima que Nvidia podría enfrentar un cargo financiero máximo de 500.000 millones de dólares en un escenario adverso, lo que equivaldría al 10% de la valoración actual de la compañía. Para sostener las operaciones, la firma proyecta compromisos de compra anuales y acuerdos de servicios en la nube por un rango de 150.000 millones a 200.000 millones de dólares. El flujo de caja libre apalancado de los últimos doce meses de Nvidia asciende a 119.000 millones de dólares, y se espera que la generación diaria de flujo de caja libre se acerque a 1.000 millones de dólares el próximo año.
Los analistas también destacan la arquitectura Vera Rubin de Nvidia, con la producción en masa de las GPU Rubin R200 que comenzará en julio. BofA proyecta que Nvidia supere las estimaciones de ventas entre un 3% y un 4% en el segundo trimestre, citando revisiones al alza vinculadas a la nueva arquitectura. BMO Capital espera asimismo que los ingresos del segundo y tercer trimestre superen el consenso entre 2.000 millones y 3.000 millones de dólares, impulsados por la fortaleza del segmento de centros de datos.
Raymond James mantiene una recomendación de compra fuerte con un precio objetivo de 352 dólares, mientras que KeyBanc y Cantor Fitzgerald han fijado objetivos de 330 dólares y 350 dólares, respectivamente. El ratio PEG de la firma se sitúa en 0,29, con un ratio P/E de 32,5. Los analistas estiman que Nvidia podría distribuir aproximadamente el 37% de su flujo de caja libre en los ejercicios fiscales 2027 y 2028, pudiendo aumentar esta cifra entre el 50% y el 75% si se decidiera elevarla.
Diez analistas han revisado al alza sus estimaciones de beneficios, lo que refleja una creciente confianza en la capacidad de Nvidia para escalar la infraestructura de IA ante una demanda en expansión.












