El bitcoin subió ligeramente para comerciar cerca del nivel de $64.000, aunque los mercados de activos digitales en general se mantuvieron bajo presión. La confianza de los inversores siguió siendo pesada debido a las preocupaciones geopolíticas relacionadas con Irán, junto con las inquietudes persistentes sobre la trayectoria futura de las tasas de interés de las autoridades monetarias.
La incertidumbre macroeconómica y las expectativas cambiantes sobre la política monetaria han impulsado con frecuencia la volatilidad en activos de riesgo, incluyendo las criptomonedas. Los operadores continúan monitoreando los desarrollos geopolíticos en el Medio Oriente en busca de posibles efectos de rebote en los mercados financieros y de commodities más amplios.













