La dominancia fiscal está emergiendo como un riesgo clave para los mercados globales mientras los rendimientos de los bonos a largo plazo aumentan pese a las presiones inflacionistas contenidas, dijeron los estrategas de Barclays el viernes. Las operaciones de recompra ampliadas del Tesoro de los Estados Unidos es improbable que alivien de manera sustancial la presión ascendente sobre los rendimientos, que están siendo impulsados por la mayor competencia por el capital procedente de la emisión de las empresas, especialmente por parte de las empresas de gran escala que financian gastos de capital relacionados con la inteligencia artificial.
La nueva volatilidad en los mercados de deuda ha elevado los rendimientos a largo plazo en las principales economías avanzadas, y los datos sobre nóminas, ventas minoristas y el índice de precios al consumidor sugieren una ralentización económica gradual. Si bien la inflación sigue contenida en gran medida, el aumento de las necesidades de endeudamiento de las grandes empresas está tensando las condiciones financieras. Barclays señaló que la decisión del Tesoro de Estados Unidos de ampliar su programa de subsanación refleja la voluntad de los responsables de las políticas de intervenir si los rendimientos aumentan de forma impredecible, aunque se espera que el impacto directo en el mercado sea modesto.
El euro se fortaleció hasta alcanzar su nivel más alto frente al dólar estadounidense desde mayo, reflejando el cambio en las preferencias de los inversores en medio de la creciente prima de riesgo de las medidas políticas. La caída del dólar coincide con el aumento de la demanda de oro, mientras que las acciones siguen siendo relativamente resistentes, a pesar de los nervios macroeconómicos más amplios. Los principales índices se mantuvieron cerca de máximos históricos, apoyados por unos sólidos beneficios corporativos.
Francia se ha convertido en un punto focal en Europa, ya que los diferenciales de las obligaciones de Francia se han ampliado hasta alcanzar alrededor de 85 puntos básicos, cercanándose así máximos postpandémicos y superando brevemente los diferenciales de las obligaciones italianas. Barclays atribuyó esta presión a la incertidumbre fiscal y política, advirtiendo de que las negociaciones presupuestarias y las próximas elecciones mantendrán el escrutinio elevado durante los próximos meses. Esta dinámica podría seguir afectando a las acciones francesas más expuestas a nivel interno.
Entre los próximos catalizadores se incluyen el simposio de Jackson Hole y el informe de resultados de Nvidia la próxima semana. Los posibles comentarios de Kevin Warsh en Jackson Hole podrían influir en los mercados de tipos de interés, mientras que los resultados de Nvidia serán objeto de una estrecha vigilancia en busca de señales sobre la demanda de inteligencia artificial y la sostenibilidad del ciclo de endeudamiento relacionado con el gasto en IA de forma general. Por otro lado, los precios del petróleo permanecen por encima de los 90 USD el barril, lo que aumenta las preocupaciones sobre la inflación y la dinámica del crecimiento.












