El índice S&P/ASX 200 de Australia disminuyó un 0,46% al cierre del comercio el martes, reflejando una debilidad generalizada en los principales sectores.
El índice de referencia, que sigue el desempeño de las 200 principales empresas cotizadas del país, terminó la sesión en 7.823,10 puntos, por debajo de su máximo intradía de 7.850,40. Las pérdidas se concentraron en la energía y la salud, que cayeron un 1,2% y un 0,9%, respectivamente, mientras que los inversores redujeron su exposición ante perspectivas corporativas mixtas.
Las financieras, el sector más grande del índice por ponderación, proporcionaron un apoyo moderado con un aumento del 0,2%, impulsado por las ganancias de los principales bancos, incluidos el Commonwealth Bank y Westpac. Los materiales, otro componente clave, redujeron sus pérdidas iniciales para terminar en negro después de una sesión volátil que vio bruscos cambios en las acciones vinculadas al hierro y el oro.
Los volúmenes de comercio estuvieron 15% por encima del promedio de 30 días, indicando una actividad de los inversores más intensa a pesar del descenso general del mercado. La divisa australiana, a menudo vista como un indicador del sentimiento de precios de las commodities, se debilitó un 0,3% frente al dólar estadounidense durante la sesión.
Los analistas atribuyeron el desempeño mixto a la cautela ante la reunión de política de la Reserva Federal de Australia la semana que viene, con los mercados valorando un aumento de 25 puntos básicos en la tasa de interés a 4,35%. La decisión del banco central se espera que se base en los datos de inflación domésticos del viernes, que pueden influir en la cronología y magnitud de futuras ajustes.
El ASX 200 ha disminuido un 2,1% en el último mes, subdesempeñándose frente a sus pares globales ante preocupaciones sobre la desaceleración económica de China y su impacto en la demanda de exportaciones australianas.












