El petróleo crudo West Texas Intermediate retrocedió el lunes, a pesar del aumento del riesgo de suministro vinculado a Irán, lo que pone de manifiesto la reluctance del mercado a sostener un repunte únicamente por amenazas geopolíticas.
Las interrupciones en el suministro relacionadas con Irán han fracasado repetidamente en generar una acción de precios alcista sostenida en las sesiones recientes, y la última caída se produjo al mismo tiempo que se pudo observar un posible alivio de las tensiones. El ministro del Interior de Pakistán dijo el martes que se habían logrado avances significativos en las conversaciones con Irán con el objetivo de restaurar un memorando de entendimiento firmado con los Estados Unidos a principios de este año. Además, los informes indicaron que el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, había instado al jefe del ejército de Pakistán a facilitar las negociaciones con Teherán, lo que aumentaba la posibilidad de que las sanciones secundarias amenazadas por el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, no se materializaran.
El análisis sugiere que la respuesta apagada del mercado refleja el escepticismo ante la duración de cualquier avance diplomático. La historia de las negociaciones nucleares entre Irán y EE.UU. ha estado marcada por repetidos retrocesos y reveses, lo que deja los flujos de energía a través del Estrecho de Ormuz vulnerables a disrupciones repentinas.
En el frente técnico, el rechazo del WTI en la resistencia de la tendencia descendente de los máximos de marzo a finales de la semana pasada completó un patrón de estrella de tres velas, una señal de reversión bajista que advierte de que el repunte de agosto puede estar perdiendo fuerza. Este patrón no garantiza un inmediato declive, pero aumenta la importancia de la acción de precios a corto plazo para su confirmación.
El nivel de 83,60 USD por barril es ahora un punto de inflexión crítico. El análisis señala que este nivel ha actuado como resistencia y soporte en múltiples ocasiones durante este mes. Un rompimiento sostenido por debajo de los 83,60 USD reforzaría las expectativas de una corrección más profunda, con objetivos bajistas en 80 USD por barril y un conjunto de valores entre 78,40 y 77,33 USD por barril, donde las medias móviles simples de 50 y 200 días convergen con el soporte horizontal en 77,50 USD.
Una menor fortaleza podría indicar un rompimiento de la tendencia alcista con respecto a los mínimos de julio, lo que podría preparar el escenario para una nueva puesta a prueba de los mínimos de julio dentro de un patrón triangular simétrico que ha contenido la acción del precio en los últimos dos meses.
Los indicadores de impulso coinciden con la visión técnica prudente. El Índice de Fuerza Relativa de 14 días ha roto su tendencia alcista desde agosto y ahora se sitúa apenas por encima del nivel neutro de 50, mientras que el indicador de Convergencia y Divergencia de las medias móviles converge con su línea de señal a pesar de permanecer en zona positiva. El análisis concluye que el impulso al alza está decayendo, lo que aumenta la probabilidad de un cambio de dirección.
Por el contrario, un cambio decisivo por encima de la resistencia de la tendencia bajista de marzo desviaría el equilibrio hacia los alcistas, con niveles de resistencia de 87,65 dólares, 93,30 dólares y 95 dólares por barril en el centro de atención para posibles posiciones largas.












