El director ejecutivo del Grupo Volkswagen, Oliver Blume, describió la situación de la empresa como "más que crítica" en una entrevista interna publicada antes de una serie de reuniones en las fábricas. Aunque la automovilista sigue funcionando, Blume subrayó la necesidad urgente de adoptar más medidas para reforzar su situación financiera.
Blume citó un margen operativo del 3,8% como sólido bajo las condiciones actuales, pero insuficiente para financiar tecnologías futuras, el desarrollo de productos y las operaciones en las instalaciones a largo plazo. Señaló que las reducciones de costos anteriores, incluida una reducción media del 20% en los gastos de la fábrica alemana el año pasado, no han sido suficientes para abordar los desafíos estructurales.
El ejecutivo había anunciado previamente una nueva estrategia "Objetivo 2030", con planes para intensificar las medidas de austeridad. Reafirmó que el paquete se concluiría antes del descanso de verano, tras reportes de posibles recortes que afectarían a cuatro plantas y a hasta 50.000 empleos en todo el grupo.
Están programadas nueve reuniones a nivel de plantas hasta finales de agosto, incluyendo paradas en Wolfsburg, Emden, Zwickau y Hannover. Estas sesiones permitirán a la dirección abordar directamente las preocupaciones de la plantilla. La primera reunión está prevista para el 25 de agosto en Wolfsburg, y la última se celebrará en Hannover el 31 de agosto.












