El subsecretario del Tesoro de EE.UU. para la Inteligencia y el Terrorismo Financiero, Brian Nelson, afirmó que Washington está preparando medidas contra Irán que nunca se han visto antes, con el objetivo de desarticular las fuentes de ingresos del país y limitar su influencia regional.
En un foro de política en Washington, Nelson no detalló las acciones específicas, pero enfatizó que las medidas se dirigirían a los canales financieros utilizados por Irán para financiar grupos de proximidad y eludir las sanciones existentes. Describió la aproximación como parte de una estrategia más amplia para aumentar la presión sobre las redes económicas y militares de Teherán.
La declaración sigue las recientes tensiones en el Medio Oriente y los informes de que Irán ha ampliado su apoyo a facciones militantes en la región. Los comentarios de Nelson señalan un potencial aumento en la aplicación de sanciones financieras secundarias contra entidades que facilitan transacciones con entidades iraníes ya sujetas a restricciones de EE.UU.
Los analistas destacan que tales medidas podrían afectar las transacciones relacionadas con el petróleo, los flujos comerciales y las actividades bancarias regionales, especialmente en países con vínculos estrechos con Irán. El Tesoro ha utilizado herramientas similares en el pasado para atacar a Corea del Norte y Rusia, aunque el alcance y la escala de las acciones propuestas siguen siendo inciertas.
EE.UU. ha acusado repetidamente a Irán de actividades desestabilizadoras, incluyendo el apoyo a grupos como Hezbolá y Hamas, así como su programa de misiles balísticos. Los comentarios de Nelson subrayan un cambio hacia medidas financieras más agresivas, aunque la implementación práctica y la respuesta global siguen siendo inciertas.












