Ucrania ha propuesto un alto el fuego temporal a Rusia en el Mar Negro, con el objetivo de aliviar la exportación de grano y abordar las crecientes preocupaciones sobre las cadenas de suministro alimentarias globales, según una fuente familiarizada con el asunto que habló con Reuters.
El alto el fuego propuesto se centraría en las rutas marítimas clave del Mar Negro, donde las hostilidades en curso han interrumpido el comercio marítimo y aumentado la volatilidad en los mercados de granos. Ucrania, un importante exportador de trigo, maíz y aceite de girasol, ha enfrentado ataques repetidos a su infraestructura portuaria y almacenes de granos desde la invasión a gran escala de Rusia en 2022.
La iniciativa surge mientras las organizaciones internacionales advierten sobre la inseguridad alimentaria empeorando, particularmente en regiones vulnerables que dependen de las exportaciones de granos ucranianos. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha destacado previamente la Iniciativa de Granos del Mar Negro—ahora defunta—como crucial para estabilizar los precios de los granos. Su colapso en julio de 2023 contribuyó a un aumento de los contratos de futuros de trigo y maíz, con los contratos de referencia aumentando más de un 20% en los meses siguientes.
Las negociaciones para el alto el fuego siguen en etapas preliminares, sin que se hayan confirmado acuerdos formales. Ambas partes han citado históricamente preocupaciones de seguridad como obstáculos para tales arreglos. Rusia ha negado repetidamente que esté atacando infraestructura civil, mientras que Ucrania acusa a Moscú de utilizar los suministros alimentarios como arma al bloquear las exportaciones.
Los analistas sugieren que incluso un alto el fuego limitado podría proporcionar alivio temporal a los mercados de granos, que han visto fluctuar los precios ante las tensiones geopolíticas. La Unión Europea y Turquía han mediado previamente las conversaciones sobre las exportaciones de granos, aunque no se ha logrado un avance.
La propuesta sigue a los recientes ataques ucranianos a los puertos rusos del Mar Negro, que Moscú ha presentado como provocaciones. El Kremlin no ha respondido públicamente a la oferta de alto el fuego, y la viabilidad de la propuesta sigue siendo incierta.













