La Corte Suprema de Estados Unidos ha concedido una reprisión provisional al expresidente Donald Trump, lo que permite que continúe la construcción de una polémica ampliación de la sala de baile en la Casa Blanca mientras se resuelven las denuncias legales.
En una decisión breve emitida por el Presidente del Tribunal, el Juez John Roberts, el Supremo suspendió una orden dictada por un tribunal inferior que había suspendido los trabajos del proyecto. Esta medida provisional continúa en vigor hasta que el Tribunal Supremo emita una sentencia final en el caso.
El conflicto se centra en si Trump, mientras estaba en el cargo, tenía la autoridad para aprobar la ampliación de cientos de millones de dólares sin la aprobación del Congreso. Un tribunal de apelaciones federal había dictaminado a favor de las partes demandantes, incluidos grupos de defensa del medio ambiente, que argumentaron que el proyecto violaba los requisitos legales para la supervisión del Congreso sobre las modificaciones principales de la Casa Blanca.
La ampliación del salón de baile, prevista en el lugar del antiguo ala Este de la Casa Blanca, supondría la incorporación de varios miles de metros cuadrados de espacio. La Casa Blanca ha afirmado que este nuevo centro está destinado a agrupar banquetes de Estado más grandes que los que permite la estructura actual. La administración de Trump ha defendido el proyecto por razones de seguridad nacional, asegurando que el nuevo espacio mejoraría los protocolos de seguridad para los eventos presidenciales.
Las documentación legal indica que el cronograma de construcción comenzó a finales de 2025. La intervención del Tribunal Supremo sigue a meses de litigios sobre el cumplimiento del proyecto con los estándares federales de contratación y preservación histórica.













